Insto a todos los católicos de todo el mundo a unirse en oración con nuestros hermanos y hermanas que se encuentran en China, para implorar de Dios la gracia de proclamar con humildad y gozo a Cristo, muerto y resucitado, para ser fieles a su Iglesia y al Sucesor de Pedro y vivir la vida cotidiana en el servicio a su país y a sus conciudadanos de una manera coherente con la fe que profesan.

Haciendo nuestras algunas palabras de la oración a Nuestra Señora de She Shan, me gustaría invocar junto con vosotros a María: "Nuestra Señora de Sheshan, alienta el compromiso de quienes en China, en medio de las fatigas cotidianas, siguen creyendo, esperando, amando, para que nunca teman hablar de Jesús al mundo y del mundo a Jesús "

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezco sinceramente los comentarios. Si tienes alguna consulta para hacer acerca de cualquier tema relacionado con la historia del Instituto y esperas respuesta, por favor, deja un contacto en el mismo comentario o en la dirección de correo histrmi@gmail.com. GRACIAS