sábado, 14 de junio de 2014

14 de junio


 






       Un día como hoy

       14 de junio


1901: Monseñor Giacomo della Chiesa [Benedicto XV], Sustituto del la Secretaría de Estado de Su Santidad [León XIII], remite a M. María del Socorro Peñalver, Secretaria General, un rescripto por el cual se concede la facultad de trasladar el Noviciado durante el verano fuera de Madrid.

Ese verano el Noviciado se estableció en Segovia.

1917: M. María Teresa Orti en carta al Cardenal Antonio Vico, la comunica un honda pena que pesa sobre ella y las religiosas de la Congregación:

        Emmo. Sr. sufrimos la pena de tener gravemente enferma de un cáncer, desahuciada de los médicos, a una Religiosa de gran virtud y valer, columna del Instituto y precisamente la primera que entró en él después de la muerte de nuestra venerada Fundadora, por cuyo motivo lleva su nombre, Vicenta María[1]. Yo me atrevo a recomendarla a los santos sacrificios y oraciones de V. Emcia. para que Ntro. Señor quiera conceder con este motivo, haga nuestra Madre, la sierva de Dios, un milagro, y ciertamente que para suplir su falta en el Instituto se necesita otro milagro, pues que estaba designada para visitar por vez primera las Casas de América, comisión que para desempeñarla dignamente y con provecho, la ha de llevar Religiosa experimentada y de prestigio a los ojos de todas. No sé si es demasiada pretensión y suma sencillez pedir a Ntro. Stmo. Padre [Benedicto XV] que se digne elevar una súplica al cielo, para obtener, por intercesión de la sierva de Dios, nuestra Fundadora la gracia de realizarse esta curación en cuya súplica ponemos toda confianza.




[1] M. Vicenta María Romero Yagüe, superiora de la casa de Barcelona, donde falleció el 17 de diciembre de 1917

sábado, 7 de junio de 2014

7 de junio


 
 
 
Un día como hoy

7 de junio

 

 

1868: Solemnidad de la Santísima. Trinidad. En el piso segundo del número 16, de la calle Cañizares, en Madrid, tiene lugar la inauguración de un Oratorio privado en el que se podrá celebrar Misa y se podrá confesar. En la ceremonia comulgan unas ochenta jóvenes.

 

1921: a las seis de la mañana llegaron desde París a San Sebastián M. María Teresa Orti y sus acompañantes: M. Javier Roura y M. Susana de Jesús Cárdenas, en su viaje de vuelta de Roma.

        Habían salido de Madrid el 7 de mayo y regresaron a la Casa Madre el 10 de junio.

        Durante su estancia en Roma, además de entregar el Proceso Diocesano para la causa de Canonización de la Madre Fundadora, se encontraron tres veces con el Papa Benedicto XV

lunes, 12 de mayo de 2014

Las hermanas "Romero" = 123 años de historia...

H. María Teresa Romero de Lecea forma parte ya de la Congregación gloriosa... casi 106 años de vida y 83 de vida religiosa... no pueden dejarnos indiferentes...
Seguramente la 'saga' familiar más numerosa en nuestra Congregación ha sido la de las "Orti", que duró cien años, y de la que entraron y perseveraron siete miembros: Orti y Lara (1) - Orti y Muñoz (3) - Orti y Belmonte (2) - Alcalá y Orti (1).
Pero ninguna supera cronológicamente a la saga "Romero".
El día 7 de enero de 1891, M. María Teresa Orti y Muñoz admitió a la primera postulante de su gobierno: María del Consuelo Romero Yagüe, de 25 años de edad y natural de Madrid... Cuando, cuatro meses más tarde, le impusieron el hábito religioso, parece que el nuevo nombre era obligado y se llamó "Vicenta María". Hizo los primeros votos en mayo de 1893 y en julio fue nombrada superiora para la casa de Barcelona. En 1905 fue también Consejera General y Maestra de Novicias... M. María Teresa Orti reconoció en ella un gran promesa para el Instituto y nombró a M. Vicenta María Romero y Yagüe, como primera Visitadora para las casas de Cuba y México, pero un cáncer le segó la vida a los 52 años en Barcelona, el 19 de diciembre de 1917.
A los dos años de su ingreso en el Instituto, lo hizo su hermana Catalina Romero y Yagué el 12 de abril de 1903. La Providencia hizo que le impusieran el hábito el 15 de octubre con el nombre de María de Santa Teresa. Era superiora en la casa de Sevilla cuando falleció su doble hermana y M. María Teresa Orti volvió su mirada de Barcelona a Sevilla para encomendar a M. María de Santa Teresa Romero y Yagüe la misión, que no pudo llevar a cabo M. Vicenta María Romero.  
M. María de Santa Teresa Romero y Yagüe se embarcó el 16 de abril de 1919 en el puerto de Bilbao para llevar a cabo la misión en Cuba y México, de la que regresó un año más tarde acompañada de algunas vocaciones para el Instituto. Tras 61 años de servicio a la Iglesia en la Congregación, el día 7 de julio de 1964 falleció en Pamplona, M. María de Santa Teresa Romero y Yagüe.
En los trámites para obtener la documentación necesaria para su viaje a América tuvo mucho que ver su hermano Manuel, insigne bienhechor de la Congregación y padre de otras tres religiosas de María Inmaculada: las hermanas Romero de Lecea.
M. María de la Fuencisla Romero de Lecea entró en la Congregación el 16 de noviembre de 1922 y falleció en Londres el 2 de abril de 1933, a los treinta y un años y de edad, y diez de vida religiosa.
M. María Josefina Romero de Lecea fue admitida en el Instituto el 1 de febrero de 1928 y falleció en la Casa Madre el 9 de diciembre de 2003, cuando había cumplido ya los 100 de edad y los 75 de vida religiosa, después de trascurrir casi toda su vida religiosa en la Casa Madre, con dos breves salvedades: Bayona y Logroño.
M. María Teresa Romero de Lecea entró en la Congregación el 21 de marzo de 1931 y nos ha dejado, cuando le faltaba apenas una semana para cumplir 106 años de edad y había superado los 83 de vida religiosa.
Ciento veintitrés años de entrega generosa... de servicio incondicional... de un testimonio que no necesita palabras... pero obliga a pronunciar al menos una:
¡GRACIAS!

sábado, 3 de mayo de 2014

Ponemos rumbo a las Antillas....


 
Hoy, día 3 de mayo de 2014... la comunidad de Religiosas de María Inmaculada a La Habana pone a cero el cronómetro del primer Centenario... dentro de un año daremos gracias por la llegada de las primera hermanas nuestras a Cuba... desde hoy nos unimos a las que continúan la labor iniciada con no pocas dificultadas y con muchísima ilusión y esperanza como iremos conociendo...

martes, 15 de abril de 2014

M. María Teresa Orti recomienda...


«Nada quisiera recomendar con más eficacia que la estricta observancia de nuestras Constituciones y Reglas y que nos distingamos en el ejercicio de las más sólidas virtudes, especialmente de la humildad y obediencia y en aquel espíritu de mansedumbre, de delicadeza santa y de prudencia que tanto resplandeció en nuestra Rma. M. Fundadora de santa memoria […] por comprender que el crecimiento de las obras de Dios no depende de la prudencia, ni de los medios humanos.»  (María Teresa Orti rmi)

sábado, 22 de marzo de 2014

¡BIENVENIDA!

El 22 de marzo el calendario romano señala la memoria de los santos Deogracias y Bienvenido...
El día 22 de marzo nació ella... en Cascante... el año de gracia de 1847.
La bautizaron al día siguiente, y a los nombres de "Vicenta María" que querían imponerle añadieron el de san Deogracias... y les sobraban motivos a todos en aquel hogar para agradecer al cielo este nuevo nacimiento que en sí mismo traía ya el germen de lo que aquella niña estaría llamada a realizar más tarde.
Corrían lágrimas en aquella casa por la muerte de la primogénita unos días antes... pero la expresión de los rostros dejó paso a la gratitud y la alegría cuando nació Vicenta María... fueron las de sus padres, tíos y abuela las primeras lágrimas que enjugó aquella niña... Fue una bendición desbordante para todos.
Pasados los años, cuando las lágrimas enjugadas son ya muchas, y cuando esa misión de consolar, devolviendo dignidad a las jóvenes, sea compartida por otras mujeres llamadas a entregar su vida en servicio a las jóvenes sirvientas, entonces fue cuando apostillaron a su nombre también el de san Bienvenido...
Vicenta María fue "bienvenida" a un hogar de Cascante hace hoy 167 años... El sentimiento de gratitud por su nacimiento, que sus padres quisieron expresar incluso en el nombre de la niña, sigue latiendo con fuerza en nuestros corazones...