viernes, 2 de diciembre de 2016

La devoción de las Religiosas de María Inmaculada a Cristo Rey

Vela de adoración ante el Santísimo la vigilia de Cristo Rey

Imagen conservada en Cascante
No es vanal que nos preguntemos, ¿por qué en la Congregación hacemos Vela nocturna a Cristo Rey?
Es obvio que esta costumbre no la establecieron ni Santa Vicenta María, ni M. María Teresa Orti, su sucesora en el gobierno del Instituto, al menos por una cuestión cronológica: ninguna de las dos alcanzó a conocer la fiesta de Cristo Rey, promulgada por el papa Pío XI, el 11 de diciembre de 1925, con la encíclica Quas primas. El Santo Padre quiso instituir la fiesta al conmemorar el XVI centenario del I Concilio Ecuménico de Nicea, que incluyó en el “Credo Apostólico” las palabras: …y su reino no tendrá fin. En su inicio la celebración se fijó en el domingo anterior a la solemnidad de todos los santos. En 1970, para destacar más el carácter cósmico y escatológico del reinado de Cristo, la fiesta se convirtió en la de Cristo "Rey del Universo" y se cambió su celebración al último domingo de año litúrgico, apuntando ya el tiempo de adviento en la perspectiva de la venida gloriosa del Señor.
Las primeras vigilias de oración que se hicieron en la Congregación tuvieron un carácter fundamentalmente reparador y se hacían en los días de carnaval, organizando turnos de religiosas, jóvenes internas y colegialas, durante toda la noche o durante todo el día, según las posibilidades y circunstancias[1].
La práctica de las vigilias de oración, para las Religiosas de María Inmaculada, en la noche que precede a las solemnidades del Sagrado Corazón de Jesús y de Cristo Rey, tuvo su origen en 1933 coincidiendo con el segundo Centenario de la Gran Promesa, en un momento en el que la fe y las prácticas religiosas se veían seriamente amenzadas[2].
En los años siguientes, hasta 1940, las dos solemnidades fueron precedidas de Hora Santa o Vela toda la noche, allí donde y cómo las circunstancias lo permitieron[3].
A partir de 1941, la costumbre quedó establecida de forma oficial y universal para toda la Congregación por un Rescripto de la Sagrada Congregación de Religiosos del 12 de agosto de ese mismo año, que autorizaba por vez primera y para un período de cinco años la Exposición del Santísimo durante toda la noche en las vigilias del Sagrado Corazón y de Cristo Rey[4].
La Devoción al Sagrado Corazón de Jesús ha formado parte irrenunciable de la identidad de generaciones de Religiosas de María Inmaculada, desde Santa Vicenta María: Actos de Consagración, Hora de Guardia, Triple Alianza, Apostolado de la Oración, triduos, novenas, primeros Viernes, entronización de imágenes, procesiones, estampas, cuadros, detentes, medallas… han alimentado, expresado y propagado esa devoción a lo ancho y largo de la Congregación.




[1] Valga como ejemplo que en Almería, en 1909, Los tres días de carnaval velaron por la noche al Santísimo [sin Exposición] por turno la Comunidad y las chicas. (I LDRMI-Almería 18r); en cambio en 1910, tuvieron Manifiesto todo el día, y el último día la Comunidad veló por la noche, en turnos de una hora y dos religiosas (Cf. I LDRMI-Almería 45v)
[2] El día 22 de junio de 1933, la Comunidad de Oviedo tiene su Primera Vela nocturna al Sagrado Corazón de Jesús, coincidiendo con el segundo Centenario de la Gran Promesa. (Cf. I LD-Oviedo 224-225). La cronista de Burgos anota: «Por mandado de N.R.M. Provincial se ha expuesto hoy el Santísimo (con permiso del Prelado) a las 8 de la noche para tenerlo toda ella como preparación a la hermosa fiesta de mañana y pedir grancias al S.C. de Jesús. Se han formado turnos de vela. A primera hora las chicas y las Madres y Hermanas delicadas. Después otras de 9 ½ a 11 ½, de 11 ½ a 1 ½ y así hasta la hora de la Misa de Comunidad que se ha celebrado con Manifiesto por decir el Sr. Capellán que se podía en este caso». (LD-Burgos 1932-1941, p. 21)
[3] En Octubre de 1940, en Burgos,  hubo Hora Santa la Víspera de Cristo Rey. (Cf. LD-Burgos 1932-1941, p. 176). En Barcelona el 28 de octubre de 1939, a las 10 de la noche quedó Expuesto el Santísimo y lo velaron durante toda la noche las Comunidad y las chicas distribuídas en dos turnos. (Cf. LD-Barcelona 1939-1943, p. 37).
[4] Rescripto n. 6082/41, Fdo. Card. Salotti, Protector. 12.09.1945: La Sagrada Congregación de Ritos prorroga por otros cinco años. Rescripto n. 65/945, Fdo. Card. Henricus Dante. 1951 4.08.1951: La Sagrada Congregación de Ritos prorroga por otros cinco años. Rescripto n. 150/951. 1956 18.02.1956: La Sagrada Congregación de Ritos prorroga por otros cinco años. Rescripto n. 20/956, 1961 25.03.1961: La Sagrada Congregación de Ritos prorroga por diez años. Rescripto n. 72/961, Fdo. Card. Henricus Dauxxi

jueves, 13 de octubre de 2016

Un día como hoy... 13 de octubre

1924: La participación de señoritas seglares en la misión apostólica propia del Instituto se iba extendiendo a lo largo y ancho de la geografía congregacional. Así, en el antiguo monasterio de santa Clara de la ciudad de Córdoba (España) donde una comunidad de Religiosas de María Inmaculada respondía con generosidad a la llamada del Señor y a las tareas que la Iglesia se le encomendaba, el 13 de octubre de 1924, tuvo lugar la inauguración de la “Asociación de los Ángeles Tutelares” con 18 señoritas. Tuvieron por la mañana comunión general en una Misa celebrada por el Director de la Asociación, P. José María Carretero SJ; después subieron a desayunar en Santa Clara, donde se preparó un bonito comedor. Por la tarde el P. Carretero les hizo una plática. A partir de este día tienen todos los segundos jueves de mes un día de retiro: por la mañana Misa de comunión general a las 8 ½ y meditación; por la tarde plática y preparación para la muerte.

martes, 12 de julio de 2016

Un día como hoy... 12 de julio

 Santa Vicenta María no había cumplido aún los 32 años de edad cuando un vómito de sangre puso el inequivocable sello de la tuberculosis en su vida… la naciente Congregación fundada por ella marchaba aún en primera y aquella era, humanamente hablando,  la peor noticia porque el mal no tenía cura. Ante esta «sentencia de muerte» se alarmaron sobremanera todos, menos la enferma. Cuando en el mes de junio hizo su experiencia anual de Ejercicios espirituales, escribió en sus notas personales: «Aunque con necesidad de reflexión, estoy resuelta Dios mío a tener vida corta, a lo demás con más facilidad me conformo. Yo no quiero en absoluto más que en todo se cumpla vuestra voluntad santísima».
Los médicos se apresuraron a enviarla a Panticosa en el Pirinero aragonés y allá se fue desde Zaragoza, en agosto de 1879, por Jaca, Huesca y Tardienta. Llegado el verano de 1880, los médicos pretendieron que se repitiera el viaje, pero la Madre opuso toda su resistencia y ellos dejaron que ella les ganara el pulso, a una condición: tomar durante unos días las aguas sulfurosas de la Fuente del Toro en el Balneario de El Molar, al norte de la provincia de Madrid.
Iglesia de El Molar
El lunes 12 de julio, a las tres y media de la tarde, salió de Madrid la Madre Fundadora con dos que ya habían ido allí el año anterior: H. Carmen López y H. Presentación Beamonte. Después de cinco horas de viaje, las recibió el sacristán y las acompañó a la casa de D. Eduardo de la Morena, en la calle Real, donde tenían a su disposición una sala grande con alcobas.
El primer día de su estancia en El Molar se levantaron a las seis y se fueron a la iglesia  donde encontraron una Misa ya empezada y comulgaron «agarrándose – dice la Madre – a la costumbre que hay de comulgar el día que se sale y que se llega a algún punto».
Parque del Balneario de la Fuente del Toro
Desde la iglesia fueron a la fuente donde las visitó el médico y diagnosticó la misma afección a los bronquios en las tres y les recetó, además del agua, inhalaciones mañana y tarde. Lo de las inhalaciones le sentó regular a Santa Vicenta María porque tenía muy poca fe en eso, porque le costaba cada una 2 rs., porque la boquilla de cristal le costaba 10 rs. y ya había comprado una en Panticosa, que al parecer se había quedado en Zaragoza. Por si acaso, avisa a Madrid que si la ven por allí se la manden con la diligencia, que el mayoral que sale a las tres y media de la tarde es de mucha confianza.
Casa antigua en la calle Real (actual Correo)
Después de diez días de tratamiento regresó Santa Vicenta María a Madrid.
Si el grano de trigo cae en la tierra y muere da mucho fruto...
El 12 de julio de 1910 se firmó el decreto de aprobación para la fundación de una casa en Oviedo... 
El 12 de julio de 1912, una Real Orden declaraba el carácter de Beneficencia de la Congregación... 
El 12 de junio de 1958, el Arzobispo de Milán, Monseñor Montini, futuro beato Pablo VI, recibía en Milán a la Superiora Provincial con su Asistente y la Superiora de la casa de Roma, llamadas por él mismo para que vieran una casa en la que se pretendía una nueva fundación del Instituto.


viernes, 17 de junio de 2016

Un día como hoy... 17 de junio

Llevaban apenas dos meses las Religiosas de María Inmaculada instaladas en el número 1.126 de la Calle Pedro Moreno, en la ciudad de Guadalajara (México). En la casa había diecisiete jóvenes internas y las religiosas tenían organizada ya la “Asociación de Santa Zita” para sirvientas. El 17 de junio de 1922, un cuadro de santa Vicenta María y una imagen de la Inmaculada presidían la sala, engalanada con una alfombra prestada, y un tapete “muy mono”, para cubrir la mesa en la que tomó asiento el siervo de Dios, D. Francisco Orozco y Jiménez, Arzobispo de Guadalajara. Le acompañaban otros cuatro sacerdotes, la superiora de la comunidad, M. Gloria de María Gumà y Soler, y la Presidenta General de las Damas de la ciudad de Guadalajara. Unas cuarenta señoras y señoritas simpatizantes de la casa, colaboradoras y bienhechoras de la obra apostólica completaban la “Junta de Señoras” que allí se celebraba para nombrar cargos. Resultó elegida Presidenta, Elena Camarena, con gran alegría de la comunidad; y Tesorera “una señorita muy piadosa, educada en el Sagrado Corazón”.
Además del nombramiento de los cargos, la Junta acordó cambiar el nombre de “Asociación de Santa Zita” por el de “Liga Protectora del Colegio de Hijas de María Inmaculada para el servicio doméstico”.  El Sr. Arzobispo animó a las señoras a seguir en lo que habían comenzado porque en Guadalajara empezaba a hacer mucho bien la Obra de la Congregación.
M. Gloria de María aprovechó el entusiasmo del Prelado para decirle que la casa que ocupaban resultaba muy pequeña, y Monseñor Orozco ofreció el antiguo convento de los Dolores que él mismo había empezado a habilitar para seminario pero los sucesos ocurridos en el país le habían impedido completar el proyecto. 

sábado, 11 de junio de 2016

Un día como hoy... 11 de junio


Se cumplen ya 140 años desde el día aquel en el que santa Vicenta María y otras dos compañeras recibieron de manos del beato Ciriaco María Sancha el hábito religioso y con esa ceremonia nacía una nueva congregación en la Iglesia: la nuestra.
No fueron fáciles los comienzos, ni lo fue el desarrollo... No llamó el Señor, ni a ellas ni a las que vendríamos detrás,  a una empresa fácil. Santa Vicenta María no duda en decir a las Hermanas que ¿a qué otra cosa hemos venido aquí sino a sufrir? y en eso debemos tener nuestro gusto.
Cuando M. María Teresa recibió la noticia de la aprobación pontificia del Instituto, nueve años después de la muerte de la Madre Fundadora, escribió una carta, tal vez más con el corazón que con la pluma y nos dice, entre otras cosas:
«… de nuestro Instituto y trabajo espera [el Papa] prosperidad para la Religión y el Estado. ¡Quién hubiera podido creer, si el Vicario de Jesucristo no lo dijera, que a tanto puede llegar la influencia de nuestro Instituto! No defraudemos nosotras estas esperanzas, antes, ponderando cuánto enaltecen a nuestro Instituto, aumentemos nuestro amor y aprecio hacia él, considerémonos dichosas de pertenecer al mismo, y empleemos cuanto somos, poseemos y podemos para llevarlo adelante en el servicio de Dios nuestro Señor y de su Santísima Madre, María Inmaculada. No olvidemos que mucho se pedirá a quien mucho se le dio y que para llegar a poner en práctica cuanto la misma Iglesia santa espera de nuestro trabajo, alta tiene que ser nuestra perfección, pues para ello se necesitan corazones generosos siempre dispuestos al sacrificio y a trabajar allí donde sea preciso el trabajo. […] ¡Ojalá sepamos ser siempre dignas hijas de nuestra Fundadora y dignas de su Instituto!».

Un día como hoy iniciaron su vida religiosa en el Instituto 36 Hermanas y perseveraron hasta su muerte 17; comenzaron la etapa del noviciado 42 y perseveraron 22; hicieron sus primeros votos 21 y perseveraron 16; emitimos la profesión perpetua 189 y hasta el día de hoy perseveramos 161. Hoy damos GRACIAS al Señor por querer confirmar nuestra entrega en la Congregación y le pedimos la gracia de trabajar para conservarla en su mayor observancia como en vida de nuestra Madre Fundadora .

viernes, 3 de junio de 2016

Sagrado Corazón

Si duda una de las devociones que con más fuerza marcó la espiritualidad de la Madre Fundadora y la tradición del Instituto fue la del Sagrado Corazón de Jesús.
En 1888 detalla la Madre que: "Tenemos costumbre de hacer la novena del Sagrado Corazón por la mañana muy tempranito, que es la única hora en que las muchachas que están sir­viendo pueden venir, y quisiéramos que no faltara una plática; ... Debe empezar el día del Corpus (31 de Mayo) y acabar el 8 de Junio, fiesta del S. Corazón. El orden que se sigue es este: expo­ner el Smo. a las 5 y 1/2, enseguida la misa rezada, un cántico ligero, y sigue la plática, que vendrá a ser a poco más de las seis, luego se hace la novena y la reserva."
En las posteras recomendaciones de santa Vicenta María a sus hijas está la del encargo de que "Propaguen cuanto puedan la devoción al Sagrado Corazón de Jesús".
 Las primeras 'Velas nocturnas' que la Congregación ofreció a Jesús Sacramentado tuvieron un prevalente carácter reparador y se hacían en las tres noches de carnaval.
En 1941, M. María de San Luis de Caso, obtuvo de la Santa Sede la autorización para velar a Jesús Sacramentado durante toda la noche en todas las casas del Instituto en las vigilias del Sagrado Corazón y de Cristo Rey; una práctica que conservamos con celo y gratitud hasta el día de hoy.
Sagrario ante el que emitió su profesión perpetua la M. Fundadora

domingo, 8 de mayo de 2016

Un día como hoy... 8 de mayo

Caja en la que se salvaron los restos de a Madre Fundadora
1939: Es muy difícil imaginar las emociones que se vivieron en la Casa Madre de la Congregación el día 8 de mayo de 1939… Aquel día señalaba el final de una incertidumbre que le pesaba a la Vicaria General, M. María de San Luis de Caso, tal vez más que a nadie …
El 28 de mayo de 1931, los restos mortales de la Madre Fundadora habían sido trasladados desde la Casa Madre, donde descansaban desde 1893, hasta el domicilio de la Condesa de Vigo, doña Josefa Tenreiro, en la cercana calle de Génova.
El horizonte político y social que podía vislumbrarse en España inspiró el ánimo de M. María de la Concepción Marqués la conveniencia de poner a salvo aquella reliquia. En agosto de 1936, tras un registro en la casa de la Condesa y el posterior traslado de algunos objetos de valor a los sótanos del Museo del Prado, hicieron perder la pista a la caja que custodiaba los restos de santa Vicenta María.
M. María de la Concepción falleció en San Sebastián en el 19 de enero de 1939, sin ver terminado el conflicto bélico y, por consiguiente, sin poder reunir a las Hermanas que se habían dispersado a causa de la guerra, y sin saber qué había sido de la reliquia.
En el Museo del Prado, junto a las pertenencias de la Condesa de Vigo apareció una caja que D. José Artero Pérez, M. María de San Luis de Caso, M. María Enriqueta Contretras y M. María de la Natividad Ballesteros, pudieron identificar y recuperar el día 8 de mayo de 1939.

Por la tarde, en la Casa Madre hubo Credo, Salve y plática de D. José Artero y hubo mucha gratitu y mucha alegría…